Compartimos muchas horas en nuestros trabajos con otras personas que realizan tareas similares que las nuestras. Solemos conocerlos, sabemos parte de sus problemas, como reaccionan ante la presión laboral, detectamos con rapidez si están tristes, eufóricos, si se sienten mal, etc.
Posiblemente convivimos con nuestros compañeros de trabajo en un mismo espacio un promedio diario de siete o nueve horas; esta convivencia a veces puede provocar que surjan algunos problemas, por motivos diversos, por ejemplo, decisiones de acción, el ingreso de nuevos empleados, el como tratar usuarios difíciles, etc.
El líder de una Unidad de Información deberá:
Sin embargo, este líder deberá lidiar con algunos empleados que no respetan las normas de convivencia y causan algunos disturbios en el trabajo, afectando al resto del equipo. Para resolver estos problemas utilizará diversas técnicas que le permitirán llegar a un acuerdo con estas personas; si no lo logra deberá despedirlos, ya que su influencia provocará la disolución del equipo de trabajo.
Recuerde: un buen líder deberá:
La colaboración del personal es fundamental para lograr desarrollar la tarea diaria, y esta colaboración se logra cuando el líder sabe tratar y cuidar de su equipo; muchas veces, cuando el líder no cumple de manera correcta con sus funciones, el personal incumple con varias pautas establecidas y así surgen innumerables errores que ponen en juego la credibilidad y eficiencia del equipo de trabajo. La distracción del líder, o su falta de liderazgo puede provocar este problema y muchos más. Es fundamental, entonces, que entre las características básicas que todo líder debe tener, cuente con la capacidad de escuchar a su equipo, valorar a su gente, motivarla, estimularla, felicitarla ante sus aciertos y trabajar con ellos cuando las cosas no salen tan bien; sobre todo, es su función, crear un buen ambiente de trabajo.