El progreso de la sociedad va de la mano de aquellos sujetos que deciden arriesgarse tras su sueño y son innovadores y sembradores de la mejora constante.
Si miramos a cientos de personas, a las que se les dijo que nunca iban a lograr nada como por ejemplo Walt Disney, quién hipoteco su casa para filmar Blancanieves, John Lennon, a quién su propia tía le dijo que no lograría nada con la guitarra, y tantos otros más, podemos decir que la mayoría de las veces es solo cuestión de proponérselo y dar el primer paso para hacer realidad un sueño.
El objetivo de todo emprendedor no es solo obtener una rentabilidad económica, si bien constituyen una necesidad, ya que sin un incentivo económico no hay futuro ni continuidad posible; podemos afirmar que en realidad el objetivo de todo emprendedor es la creación, el crecimiento, hacer más y mejor y si es posible, diferente a lo que brinda el mercado.
Para poder conseguir este resultado, indudablemente, este emprendedor se encuentra altamente motivado.
Casos como Microsoft, Google, Aplpe, muestran que sus fundadores no comenzaron su obra por dinero, sino por un proyecto y un deseo de llevarlo a la práctica. Estas inquietudes están relacionadas a valores intrínsecos que se pueden potenciar.
Por ese motivo, es fundamental perder el miedo y actuar. No hay que esperar el momento adecuado, ya que “ese momento adecuado” surge justamente cuando el emprendedor siente que debe hacer algo, debe jugarse para llegar a la meta.
Todos los profesionales, en algún momento de su vida desean hacer algo diferente en el mundo laboral; los profesionales de Ciencias de la Información están capacitados por su formación están capacitados para realizar diversos emprendimientos y triunfar en el intento, solo es cuestión de decidirse, no lo olvide. No abandone sus sueños.