Lic. Patricia Allendez Sullivan
Desde hace tiempo nos preguntamos como aprenden las personas. Después de conocer algunas respuestas nos continuamos preguntando como aprenden las organizaciones y cómo se transfiere el aprendizaje de las personas a las organizaciones. Se suele decir que el aprendizaje más importante se da en el trabajo y no en el aula. Al cambiar los papeles en el modelo laboral, la flexibilidad se ha transformado en convicción básica.
Peter Senge considera que nuestros modelos mentales son imágenes profundamente arraigadas sobre como funciona el mundo. Estas imágenes no son pasivas porque nuestras mentes no son compartimientos estancos aunque algunas veces nos podemos sentir bloqueados por la entrada de nuevos estímulos.
Los modelos mentales representan el código del sistema operativo de nuestro cerebro que tiene una función clave de director y árbitro de nuevas adquisiciones, conservación, utilización y eliminación de toda información nueva que procesamos.
Podemos decir que los modelos mentales son como los programadores de un código operativo y fuente para conocer el saber como hacer las cosas, por ejemplo, diseñar un código diferente y co él saber porqué elegir entre distintos subcódigos o cambios adyacentes para tomar la decisión.
Nuestro código fuente de modelos mentales es poderoso, controla y marca la dirección sobre los hechos que percibimos. Influye en nuestras percepciones porque las puede distorsionar según experiencias anteriores sobre las que hayamos reflexionado y en el momento de elaborar modelos, ideas y conceptos también ejerce una influencia en nuestras interpretaciones al clasificar o codificar nuestras percepciones, experiencias y reflexiones.