Lic. Patricia Allendez Sullivan
El futuro de las Unidades de Información depende del aumento de la capacidad y competencia de los profesionales que se desempeñan en ellas.
En un proceso de coaching siempre afloran subjetividades relacionadas con lo que se siente, el lugar desde dónde un individuo se expresa, la forma en que se ve el mundo. Éstos son los conceptos que se trabajan de manera continua.
La esencia del coaching es la ayudar de a un individuo a alcanzar sus metas. Se trata de un proceso de acompañamiento similar al de un entrenador deportivo que trabaja a la par del jugador, observando su juego, escuchando, acordando metas e implementando acciones de mejora.
Por lo tanto, la oferta de coaching en una Biblioteca debe centrarse en los beneficios percibidos por los profesionales que se desempeñan en el lugar, que se transferirán a los empleados.
Podemos decir, entonces, que el coaching consiste en una ruta eficaz hacia la mejora y la realización personal.
El ejercicio de coaching brinda un pensamiento estructurado y respaldado, de modo que los empleados podrán definir lo que realmente quieren y como podrían lograrlo de una manera realista, y por consiguiente, ampliar sus opciones frente a cualquier situación.
El coach tiene en cuenta varias estrategias de aprendizaje, siendo las fundamentales: enseñar, orientar y ser orientado. Además de tener buenas dotes comunicativas y de constituir relaciones, es casi imposible orientar a otra persona sin tener la oportunidad de reflexionar sobre la propia situación personal. El proyecto de coaching revela que somos parecidos los unos con los otros de tal manera que el coach al interactuar con los profesionales de la biblioteca mientras piensan en sus situaciones personales, provocará automáticamente que el coah procese sus propias percepciones.
Si el coach adopta el papel de superior durante el proceso de coaching , entonces la relación que se construya con el personal no empezará y terminará en los confines de la sesión de orientación. El resto de interacciones que se produzcan serán más abiertas y expansivas. La relación correcta permite que los empleados se sientan más seguros y relajados y, en consecuencia, más dispuestos a investigar áreas de su rendimiento que de otro modo podrían haber preferido mantener en secreto o ignorado. La comunicación diaria mejorará y la lealtad y la confianza se irán fortaleciendo.
Un buen coach ayuda a los individuos a encontrar por ellos mismos las respuestas a todas las preguntas que los inquietan e interfieren en su trabajo, ya que si estos identifican formas mediante las que pueden avanzar en base a sus virtudes y mejorar por ellos mismos sus puntos débiles, estarán en posesión del cambio que es necesario. De este modo es mucho más probable que se ciñan a ese cambio y lo hagan posible.
El coach de la Unidad de Información puede ser un empleado, un jefe de sector, el Director de la Biblioteca o una persona externa del lugar. Como sea, siempre debe lograr obtener la confianza de las personas que le cuentan sus problemas.