Lic. Patricia Allendez Sullivan
Las nuevas tecnologías modifican el acceso a la información, al conocimiento, a los saberes.
Por lo general, hoy en día se emplean dispositivos de teleformación y campus virtuales. Este dispositivo tecnológico reenvía los datos en tiempo real, de manera que se puede recrear la relación cara a cara entre el estudiante y el profesor. Este recurso se puede emplear dentro o fuera de un campus virtual. Estos campus pueden reproducir todas las funcionalidades y dependencias de una universidad tradicional.
Surgen, de esta manera, nuevas condiciones de aprendizaje. Sin embargo, hay muchos estudiantes que aún no han podido adaptarse a esta nueva modalidad. No pueden interactuar en un campus y tampoco pueden demostrar autodisciplina para imponerse horarios de estudio, por ese motivo, prefieren una modalidad de estudio tradicional y presencial.
Para los que defienden la tecnología, en cambio, considera que los estudiantes pueden encontrara su propio ritmo de aprendizaje.
Algunos docentes también opinan que el saber hacer no puede transferirse a esta nueva forma de aprendizaje. La transmisión digital del saber no permite la comunicación interpersonal entre docente y estudiante. Algunos estudios dicen que el problema del uso de interfaces inteligentes es que la computadora son máquinas lógicas y los procesos cognitivos, en cambio, son poco lógicos.
Por lo visto, hay variadas tendencias en relación al papel que cumple la tecnología en los procesos de formación. Cada postura puede demostrar su punto de vista. Lo cierto, es que, aún es muy pronto para juzgar la efectividad y bondades de este nuevo sistema de aprendizaje. Es necesario emplearlo y aplicarlo sobre una mayor número de estudiantes de distintos tipos de características para poder concluir si es o no un buen sistema.
A pesar de ello, difícilmente se vuelva atrás, por el contrario, cada vez esta tendencia se acentúa y se afirma como modalidad predominante y requerida por muchos estudiantes.