Los mayas desarrollaron un elaborado sistema de escritura jeroglífica, formada por unos 800 glifos de tipología pictográfica (representación mediante dibujos), logográfica (representación de palabras mediante signos gráficos) y fonética (representación de sonidos). Estos signos fueron utilizados para transmitir ideas, objetos, seres o palabras.
Los artistas mayas firmaban sus obras, además su estilo caligráfico y su complejidad pictórica, no tienen igual en otra parte del mundo.
Heinrich Berlín en 1958, descubrió glifos que identificaban a entidades políticas o ciudades, los llamados "Glifos Emblemas", el mas antiguo conocido es el del Reino de Kan, (Cuenca del Mirador). Los glifos también se utilizaban para registrar nacimiento y muerte, así como otros datos biográficos del gobernante, como su nombre, linaje, capturas de enemigos, y otros aspectos de sus vidas, los epigrafistas Mayas (Expertos en Glifos), concuerdan que el sistema Maya de hecho era un sistema funcional basado en signos fonéticos.
El sistema de escritura maya es conocido como jeroglífico por su parecido con la egipcia, aunque en realidad no tienen ninguna relación; está conformado por un conjunto de símbolos fonéticos e ideogramas. Es el único sistema Precolombino que pudo representar completamente el lenguaje hablado en el mismo grado que los idiomas del Viejo Mundo.
Los códices mesoamericanos tratan una amplia gama de temas: historias regionales, guerras, tributos, ritos, leyes, mitos, genealogías, etc.; contienen, también, registros adivinatorios, calendarios, documentos religiosos y cartas geográficas. Pueden ser agrupados de acuerdo con su procedencia:
En el título de los códices mesoamericanos el nombre de códice va unido al de sus antiguos propietarios o poseedores (Códice o Codex Borgia), de sus descubridores (Códice Tudela), de sus patronos (Códice Baranda), de su supuesta procedencia (Códice Tlatelolco) o de la localidad donde se conservan (Códice de Madrid). El número de códices que pueden ser considerados prehispánicos es difícil de establecer, ya que no todos los autores están de acuerdo en su número, aunque pueden considerarse los siguientes: cuatro códices mayas, los de París, Dresde, Madrid y Grolier; en la zona central de México, el Tonalamatl Aubin, el Códice Borbónico, la Tira de la Peregrinación y la Matrícula de Tributos; el denominado Grupo Borgia está formado por el Codex Borgia, el Codex Cospi, el Codex Fejérváry-Mayer, el Codex Laud y el Codex Vaticanus; por último, el grupo de Oaxaca occidental lo constituyen el Manuscrito Aubin nº: 20, el Codex Becker nº: 1, el Codex Bodley, el Codex Colombino, el Codex Nuttal y el Codex Vindobonensis.