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Personalidad y vocación

Lic. Leonor Nayar

Muchas veces encontramos personas desarrollando actividades que no los gratifican, mientras que tienen aptitudes para desarrollar otras. Esto ocurre, porque además de la aptitud para el trabajo, la personalidad idónea nos hace mejores miembros del gremio.

La capacidad humana de adaptación es enorme. Muchas personas podrían ejercer una extensa gama de profesiones ya que poseen una personalidad adaptable. Sin embargo, es frecuente que mucha gente trabaje en algo que no es lo ideal para ella, ya que su personalidad es incompatible para la actividad que desempeña.

John Holland establece seis rasgos básicos de la personalidad que guardan relación directa con varios grupos de profesiones. De este modelo han surgido varias pruebas de orientación profesional con el fin de guiar mejor a los jóvenes en sus elecciones.

La persona realista está interesa en aspectos prácticos de la vida y se inclina a profesiones relacionadas con ellos. Suele mostrar preferencia por las tareas que exigen coordinación motriz y destreza física y desea ver resultado concretos y tangibles como producto de su trabajo.

La persona investigadora prefiere trabajar con conceptos abstractos e ideas. Le gusta el trabajo intenso, independiente y sin tener que tratar con gente. Prefiere analizar las situaciones desde un punto de vista intelectual y teórico, y no siempre está dispuesta a observar el componente práctico.

El individuo con personalidad artística es predominantemente creativo y siente placer al tratar con el arte, la música, la literatura, el teatro, etc. Se encuentra en el extremo opuesto al tipo convencional, es decir, rompe con los moldes tradicionales por su uso abundante de la creatividad.

El sujeto sociable se halla orientado fundamentalmente hacia la gente, especialmente en lo que se refiere a ayudar. Se siente atraído por las profesiones que tienen como fin prestar un servicio de colaboración social, de apoyo, de orientación o de enseñanza. Tiende a evitar ocupaciones que requieran una excesiva concentración física o intelectual.

El sujeto con personalidad emprendedora es seguro de sí mismo, dominante y con tendencia al éxito. Tiene como objetivo iniciar nuevos proyectos y acometerlos con decisión. Es predominantemente verbal y está dotado para la persuasión. Sus profesiones preferidas son aquellas que se relacionan con puestos de dirección.

El individuo convencional disfruta de la tranquilidad de un trabajo rutinario. Respeta a conciencia las normas establecidas y reconoce la autoridad de sus superiores. Lleva a cabo su actividad puntualmente y de acuerdo con las pautas establecidas.

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