El ser humano lleva ya mucho tiempo habitando el planeta Tierra. La relación con su mudo afectivo es similar a la que experimenta con su mundo externo, o sea, no es demasiado equilibrado. Los signos de esa falta de equilibrio quedan plasmados en su insatisfacción, estrés, represión, irritabilidad, etc.
Hay otros signos, en este caso de desequilibrio social como violencia, agresividad, falta de solidaridad, tensión, egoísmo, infelicidad, etc.
Todas estas señales nos demuestran que estamos gestionando nuestro mundo emocional de manera incorrecta casi de la misma manera que solemos hacer con los recursos del planeta.
Se ha hablado mucho de la influencia de las emociones en nuestro trabajo; hoy queremos analizar otra tendencia denominada ecología emocional. Se considera gestionar nuestros afectos de manera que la energía emocional se canalice hacia el crecimiento y mejora como seres humanos y a la mayor calidad de nuestras relaciones con los demás.
Una de las dificultades que se experimenta es el llamado analfabetismo emocional, o sea la capacidad de las personas de desarrollarse en el ámbito cognitivo pero a su vez la incapacidad que experimentan para manejar su mundo emocional, o sea, desconocen lo que sienten o no saben que hacer con lo que sienten, no pueden controlarse, sienten gran insatisfacción con su vida.
Esta baja autoestima redunda en su vida personal y también en la laboral. El trabajar la ecología emocional permite mejorar la opinión de uno mismo, conocerse a sí mismo, poder tomar decisiones adecuadas.
En cuanto a la relación con los demás, el poder tener relaciones más duraderas y honestas, una mejor calidad de comunicación y crear vínculos estables; desde este punto de vista, mejoramos nuestra vida laboral.
Recordemos que las emociones mueven energía dirigida a la acción, si sabemos canalizarla de manera adecuada, es decir, si sabemos actuar educadamente con nuestras emociones, podremos tener una buena relación con nuestro entorno familiar y laboral. Recordemos que la nuestra es una profesión de servicio y para brindar buenos servicios de calidad debemos saber manejar y controlar nuestras emociones.