En sus primeros años el trabajo en las bibliotecas se llevaba a cabo de manera aislada y suficiente. Con el paso del tiempo los bibliotecarios comenzaron a emplear el concepto de cooperación e intercambio, así, llegamos al presente en el que utilizamos el término red. Este tipo de trabajo hoy puede ser implementado gracias a los avances de la telemática.
En todas las reuniones de expertos del área se menciona el término red, pero ¿qué son básicamente las redes bibliotecarias?, ¿Se diferencian de los catálogos colectivos?. Podríamos afirmar que son una expansión tanto a nivel organizacional como territorial de un sistema bibliotecario corriente completo, por lo tanto, constituyen la forma más eficaz y adecuada de interconectarnos en un mundo globalizado.
En la literatura científica se plantea la necesidad del “trabajo en red” en el mundo de las bibliotecas y centros de documentación. Los conceptos “red”, “cooperación” y “sistemas de bibliotecas” están presentes en todos los estudios sobre planificación de Unidades de Información. Hoy, en realidad, hablamos de “redes electrónicas” de información, el calificativo utilizado se refiere al empleo de las ya tan nuevas tecnologías que produjeron en su momento una verdadera revolución en los servicios bibliotecarios.
Entendemos por red bibliotecaria el plan o procedimiento en el que las unidades de bibliotecas trabajan juntas compartiendo servicios y recursos de manera que de cómo resultado mejores servicios a los usuarios de las bibliotecas.
El trabajo en red es fundamental al considerar a las Unidades de Información como puertas abiertas a la información cuya ubicación física se encuentra diseminada en el sistema de unidades cooperantes. La red asume el trabajo en equipo en desmedro del trabajo aislado efectuado en la antigüedad.
La red, además, tiene su sentido en el hecho ineludible de que ninguna biblioteca puede responder a todas las demandas de sus usuarios, ya que sus recursos financieros no le permiten adquirir todo el material bibliográfico que necesitaría para cada una de las demandas de sus clientes.
Las directrices y normas internacionales como las de la IFLA y la UNESCO asignan a las Unidades de Información variadas funciones como:
Indudablemente, para poder asumir este compromiso las Unidades de Información deben pactar la cooperación a través de la formación de redes.
La creación de redes con el propósito de compartir objetivos de forma cooperativa, enriquece notablemente el funcionamiento diario de la institución. Las redes poseen una estructura formalizada orientada a establecer relaciones permanentes de cooperación, ya sea para intercambiar información o por medio de convenios, compartir recursos y / o servicios.
Las bibliotecas deciden integrar una red por diversas razones:
Pertenecer a una red bibliotecaria significa estar ligado a un compromiso, no sólo de nivel cooperativo, sino también de tipo contractual, porque se materializa en un convenio escrito que debe formalizarse y regularse.