Ana María Córdoba
A la par de la transformación educativa con la Ley Federal de Educación (1994),como en la actualidad de la re-implementación de la escuela primaria el objetivo principal de la capacitación docente es brindarle gran importancia a la “profesionalidad” de la educación, por consiguiente también la tarea co-docente del bibliotecario. Paso que debemos destacar que se inicia desde 1992 en el Servicio Provincial de Enseñanza Privada con los bibliotecarios en ejercicio. Posibilidad manifiesta por la voluntad de los participantes mediante la presencia y continuidad de las líneas acción para su formación en todos los aspectos (intelectual, técnico, y cultural), vital y abierto a las sugerencias dadas por sus actores inmediatos: los bibliotecarios.
La actividad del bibliotecario es una tarea de conocimiento: no olvidemos que toda tarea educativa se apoya en la reflexión del sujeto que se educa para dar , por consiguiente el bibliotecario construye , desde el momento que ingresa a la institución, una historia que se ha de integrar a la comunidad educativa. El proceso de continuidad o permanencia le permite la optimización y participación en las actividades institucionales, y a la par mejora el desarrollo personal – profesional de la función de bibliotecario.
Pero no olvidemos ciertos hechos que nos hacen pensar y planificar estratégicamente para responder con mayor eficacia las demandas cambiantes de un contexto dinámico ,como es ciertamente una comunidad educativa, que exigen del profesional bibliotecario un desempeño de un papel o rol diferente al que clásicamente tenía:
¿Pero cuál es ese nuevo perfil distinto?
Se trata de un perfil diferente: un perfil co-docente ( pues colabora, co- participa, en comunidad, Inter.-actúa con sus pares docentes), porque ser bibliotecario hoy, implica involucrarse en la comunidad donde trabaja, donde no está ajeno a las problemáticas diversas que antes pertenecían al mundo exterior pero que hoy forman parte de su vida diaria, afectando directamente en su tarea co-educativa, y que, por lo tanto, debe ser considerado atentamente al desarrollar su acción específica. La revalorización de la figura del bibliotecario depende en gran parte del conocimiento de su función, misión y actividades, por parte de las direcciones escolares como así también de la política escolar.
La jerarquización de la función del bibliotecario depende también del profesional que esta a cargo de la biblioteca. Es una acción que se retroalimenta mediante el buen desempeño del bibliotecario como la motivación vital de la dirección escolar. El conocimiento es un arma filosa que corta cabezas, o bien dicho abre cabezas.
Para jerarquizar debemos dar conocimiento de nuestra actividad co-educativa, si ello implica vincularnos más, lo debemos hacer. Si esto implica más propuestas de integración, lo tenemos que hacer, y verán que todo desafío tiene algo de atractivo: “uno elige una profesión con sentido de crecimiento personal pero también con un compromiso social”
Con este nuevo perfil del bibliotecario con su correspondencia entre la educación y la profesión especifica, surge la oportunidad de crecer dignamente en nuestra función, y esto lleva a entablar una relación con el medio para el cual estamos trabajando mediante la “Interacción” con “retroalimentación” directa con ayuda de las acciones de: conocer -involucrarse – vincularse – integrarse – participar – colaborar – dar – hacer – ser –
¿Qué hay de nuevo dentro de las acciones políticas de carácter educativo cultural que nos apoyen directamente?
Sinceramente a nivel nacional la propuesta de la Ley de Bibliotecas escolares propuesta por la Diputada Nacional Verónica Benas que también realizó la misma propuesta en nuestra provincia de Santa Fe. Lo cual contribuye darle una importancia de gran peso ante el inmenso vacío en cuanto a nuestro entorno profesional bibliotecario. Lo triste y lo real es que a causa de la conocida crisis económica , produce un retraso lógico no deseado por nuestros colegas pero por lo menos hay movimiento de grupos, gente y profesionales que avalan este gran paso de concreción de una Coordinación de Bibliotecas escolares.
Con gran alegría cierta en la esperanza puesta en estas nuevas elecciones, donde tenemos que volcar nuestro apoyo ciudadano a nuevos representantes del poder político, debemos tener un buen ojo crítico para confiar que pueden continuar, mejorar y también darle efectividad a los viejos anhelos de un sector minoritario siempre presente en las cuestiones de índoles educativas como culturales.
Arriba bibliotecas escolares.
Arriba bibliotecarios escolares.
Ana María Córdoba
Bibliotecaria - Docente
DNI 13.667.245
Esc. Part. Nº 1182 “San Luis Gonzaga” Rosario – Santa Fe
Sanluisgonzaga_egb@hotmail.com - amtcordoba@hotmail.com
Coordinadora Adjunta Centro de bibliotecarios
SPEP ‒ Zona Sur – Santa Fe
http://centrodebibliotecariossf.blogspot.com/
Asociación de Bibliotecarios Profesionales de Rosario