“Nadie te asegura que lo que te dió éxito en el pasado te dará éxito en el futuro”
Peter Drucker
Vivimos en un mundo que nuestros abuelos ya no reconocerían. Parece un tanto lejana la época en que la comunicación a distancia se realizaba vía teléfono o fax; hoy, en cambio, nos comunicamos por medio del correo electrónico, el chat, las comunidades virtuales, los mensajes de texto a través del celular, entre otros. Sin embargo, no todos nos adaptamos con tanta facilidad a los cambios.
Como profesionales de Ciencias de la Información hemos afrontado cambios de manera continua, desde la forma de procesar el material bibliográfico, hasta el empleo de los nuevos canales de comunicación en uso a nivel interno o externo.
Vivimos en una aldea global que se caracteriza por el constante cambio y paulatinamente la tecnología se entromete cada vez mas en nuestra vida cotidiana y laboral. Por lo tanto, el cambio, de alguna manera, rige nuestra vida.
Sin embargo, la resistencia al cambio es inherente a la naturaleza humana, significa dejar de lado lo conocido y aventurarnos por un camino totalmente desconocido y en muchas ocasiones hasta inhóspito. A veces puede ser frustrante el tener que abandonar nuestros hábitos, pero, el cambio nos obliga a tratar de aprender más, a capacitarnos continuamente; si bien es imposible el saberlo todo, eso no significa que debamos resignarnos a realizar nuestras tareas de manera mecánica y rutinaria.
La resistencia al cambio siempre está presente, nos inmoviliza y provoca que perdamos oportunidades realmente brillantes.
No permitamos que esta resistencia regentee nuestra vida, venzamos nuestros temores, tengamos una mentalidad positiva y orientada al trabajo, y disfrutemos de este tiempo lleno de tantas innovaciones tecnológicas y de los continuos cambios en el campo de las Ciencias de la Información.