“Los servicios de capacitación son cada vez más solicitados por las direcciones generales y los servicios operativos para hacer participar al personal en la puesta en marcha de las estrategias de la empresa”.
Abraham Pain
La capacitación laboral consiste en el empleo de herramientas y procesos educativos en distintos contextos dentro de la Unidad de Información.
Es responsabilidad del capacitador el reconocer el potencial educativo de cada Unidad de Información y la capacidad de aprendizaje de cada integrante del staff.
Podemos decir que el proceso de capacitación se caracteriza por ser paradojal. Se espera que la capacitación prepare a la gente para todas aquellas cosas que se puedan poner en práctica así como llevar a la acción con gran rapidez; sin embargo, si pensamos que si la Unidad de Información necesita diseñar un programa de formación es porque los conocimientos necesarios no se encuentran entre sus empleados, por lo que no se pueden transmitir de una manera informal.
En realidad, hoy en día, los programas de formación, deben, no sólo transmitir contenidos, sino liderar o colaborar en una dinámica de generación de conocimientos; para ello, el capacitador, previamente deberá conocer la cultura organizativa de la Unidad de Información.
Todo capacitador se encuentra con una audiencia que ya posee experiencias, conocimientos, saberes, habilidades, creencias y mitos, propios de la cultura del lugar y que son desconocidos por el capacitador, pero que le servirán como marco de referencia para interactuar con estos interlocutores.
Tengamos en cuenta que en las Unidades de Información la capacitación responde a las demandas del trabajo cotidiano, el que se relaciona con los cambios a los que ya esta acostumbrado el profesional de Ciencias de la Información.
Por lo tanto, el capacitador, deberá realizar un diagnóstico de la situación actual de la Unidad de Información, para determinar las necesidades de actualización de los empleados y la mejor manera de transmitir dichos conocimientos. Así surgirán preguntas del estilo: ¿qué problemática debe ayudar a resolver la capacitación?, ¿quiénes son los actores involucrados en la misma?, ¿en qué contexto se plantea el problema detectado?
Con estos datos, el capacitador ya estará en condiciones de diseñar un programa acorde a las necesidades detectadas, y además, contando con bastante certeza de la efectividad de esta herramienta, ya que también cuenta con un perfil de las personas que se desempeñan en el lugar.
De esta manera, se puede pronosticar el éxito del programa, que en todo momento contará con diferentes instancias de evaluación, que le permitirán al evaluador realizar las rectificaciones que fueran necesarias para garantizar el aprendizaje de los participantes.