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“La capacitación del personal bibliotecario es importante ante todo por dos razones: permite a la biblioteca contar con gente calificada para efectuar sus operaciones y al mismo tiempo incrementar su capacidad para alcanzar objetivos, mejorar su clima organizacional y, por ende, conseguir mayor presencia y prestigio”

José Adolfo Rodríguez Gallardo

Actualmente, las bibliotecas buscan profesionales creativos, proactivos, con iniciativa y altamente capacitados para desarrollar las diferentes actividades.

Además siempre se pone mucho énfasis en su nivel de formación, entendiéndola como el conjunto de competencias que una persona es capaz de aplicar en su puesto de trabajo.

Las competencias son la suma de tres elementos: los conocimientos, las habilidades y las actitudes. Las Bibliotecas lo tienen en cuenta tanto al seleccionar personal como al gestionar los recursos humanos que ya tienen.

Debido a esto los postulantes deben ser profesionales competitivos y con altos rendimientos de eficacia y eficiencia. Esto requiere de una capacitación continua que les permita adaptarse a las altas exigencias del mercado laboral.

Si los empleados no tienen el nivel de formación necesario, la Biblioteca debe iniciar actividades de formación, para logra que los mismos alcancen el nivel deseado.

La dinámica competitiva que ha experimentado en los últimos años la economía, reforzó la validez de la afirmación de que hay una relación entre mercado de trabajo y formación, entre empleo y formación.

En realidad, las Bibliotecas realizan hoy su trabajo en un contexto de cambio e incertidumbre. De manera que la formación ha adquirido a lo largo de los años un protagonismo fuera de toda duda, se lo considera como un instrumento claro y necesario de adaptación y de cambio.

Una forma de expresar la necesidad de información la hallamos en la learning organization. Esta técnica de gestión persigue no sólo solamente la mejora de la capacidad de los individuos de una organización, sino también un cambio en sus valores y en su cultura, orientado todo ello a conseguir para la empresa y su personal una capacidad de aprender y de adaptarse permanentemente a los cambios del mercado.

Entonces, se trata de un fenómeno que pone énfasis en la importancia de la formación, y sobre todo de las personas dentro de la organización. En un mundo cada vez más competitivo y tecnológico, son las personas las que marcan la capacidad de la organización para dar respuestas. Por lo tanto, la calidad del capital humano es un reflejo de la capacidad de adaptación y crecimiento de la empresa. La capacitación continua, en este escenario, es una herramienta puesta al servicio de la adaptación permanente que realiza la empresa ante la evolución del mercado y a los competidores que se adaptan continuamente a las modificaciones del mercado y a los cambios tecnológicos que se producen.

En este contexto, las Bibliotecas, también deben evolucionar en la calidad de servicios que prestan y para ello, es necesario que las competencias de sus profesionales estén acordes a los tiempos en que vivimos.

Además de ser creativos, proactivos, etc., los profesionales deben estar dispuestos a aprender todo el tiempo, ya que se trata de una profesión que está muy cercana a todos los cambios tecnológicos y obliga a la actualización continua.

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