Cabecera de Ccinfo
 

“El verdadero aprendizaje llega a la esencia de lo que significa ser humano. Mediante el aprendizaje nos re-creamos y nos volvemos capaces de realizar lo que nunca antes pudimos hacer. Mediante el aprendizaje incrementamos nuestra capacidad de crear, para formar parte del proceso generativo de la vida. Todo ser humano siente un profundo anhelo de este aprendizaje.”

Peter Senge

En estos tiempos difíciles en los que estamos viviendo, dónde continuamente hablamos de crisis económica, falta de empleo, despidos, desigualdad social, sumando, ahora también, a nuestra charla diaria la pandemia desatada por la Gripe A, la capacitación continua, la obtención de nuevo conocimiento, se presenta no sólo como una alternativa válida de cara al futuro, ya que dentro de poco tiempo, al terminar la recesión, nuevamente los empleadores estarán dispuestos a contratar personal, pero exigiéndole a este competencias acordes a las necesidades del mercado actual, sino también como un remanso en el cual podemos obtener un poco de sosiego ante la ajetreada y convulsionada vida cotidiana.

Convengamos que la capacitación, forma parte de la inversión en capital humano y permite mejorar la calidad de la oferta laboral de los bibliotecarios. Podemos afirmar que la realidad laboral en el comienzo de este nuevo siglo se vio afectada por procesos heterogéneos, cambiantes y a veces contradictorios. Los mismos produjeron significativas transformaciones, acompañadas por modificaciones en la forma de percibir y actuar de estos profesionales.

Los cambios estructurales que acontecen en la economía y la sociedad, determinados por el incremento en el uso de la información, el crecimiento de los servicios, la sustitución de bienes tangibles por intangibles, la universalización de las TICs, (Tecnología de la información y comunicación), así como por la reorganización del tiempo y del espacio expresan el tránsito de la sociedad industrial a la sociedad de la información.

Es así que la evolución tecnológica delinea un nuevo escenario en el mundo de la comunicación y transmisión de conocimientos. La tecnología digital permite la diseminación y acceso a la información, y establece nuevos paradigmas, una vez que trasciende las barreras físicas antes impuestas por los muros de las bibliotecas. Esta evolución influencia de manera directa el comportamiento de los individuos que deben adaptarse a esta nueva era de información y del conocimiento.

Este nuevo escenario que se le presenta al bibliotecario lo compromete a capacitarse continuamente para continuar con su tarea. Teniendo en cuanta que la tradición de la profesión se une a este nuevo escenario tecnológico que obliga al profesional a realizar su trabajo diario con nuevas herramientas y además, realizar otras actividades que no estaban contempladas hace unos cinco años atrás.

Por eso, creemos que este momento, es el momento de capacitarse para enfrentar estos nuevos retos, así como también, para liberarnos un poco de las grandes tensiones a las que nos somete nuestra realidad actual.

Consultora de Ciencias de la Información © 2009 - 2010