“Las aptitudes que se necesitan para triunfar comienzan con la potencia intelectual, pero también se necesita aptitud emocional para aprovechar a fondo el talento. Si no obtenemos todo el potencial de la gente es por ineptitud emocional.”
Doug Lennick
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos; y la habilidad para manejarlos.
Los sentimientos forman parte de nuestra vida diaria y están presentes en cada uno de nuestros actos, entre ellos cuando nos estamos desempeñando en nuestro trabajo.
Actualmente, el mercado demanda de las personas en sus puestos de trabajo algunas cualidades consideradas esenciales:
Entonces, la aptitud emocional es una capacidad aprendida, basada en la inteligencia emocional, que origina un desempeño laboral sobresaliente. Por lo tanto, la inteligencia emocional requiere de un alto grado de autoconocimiento y autodominio personal.
Por eso, es tan importante capacitar a las personas en el manejo de sus emociones. Los capacitadores ponen énfasis en determinados comportamientos y aptitudes que propician un liderazgo efectivo y constituyen una herramienta muy útil para la conducción de grupos de personas y de procesos administrativos en las Unidades de Información.
La persona que tiene a cargo la dirección de personas debe ser capaz de manejar situaciones complejas de relaciones y comportamientos humanos y para ello, es fundamental establecer una relación de compresión y confianza entre la gente que dirige, saber escuchar, ser capaz de de persuadir de manera convincente, y de generar compromiso y entusiasmo en el equipo de trabajo.
Sin embargo, para lograr esto, es necesario que este dirigente pueda identificar su estado de ánimo, conocer sus fortalezas y debilidades, controlar sus emociones y ser capaz de motivarse con lo que hace. Si no es capaz de sentir entusiasmo, no va a poder entusiasmar a su equipo de trabajo.
Muchos especialistas opinan que cuanto más se asciende en la Unidad de Información, es decir, cuanto más alto es el puesto que se ocupa, menos importantes son las habilidades técnicas y más importantes son las aptitudes de la inteligencia emocional.
Las aptitudes necesarias que debe tener la persona que dirige la Unidad de Información son:
Aquellos que trabajan bajo la dirección de una persona que reúne estas cualidades suelen sentirse más respaldados en sus trabajos por sus jefes, así como reconocidos por sus logros personales en este entorno de trabajo.